"Tragedia oficial", per Antón Miralles

| Antón Miralles | Opinió
"Tragedia oficial", per Antón Miralles

Font: Pixabay

Estamos en Semana Santa, les voy a contar algo que posiblemente recuerden aquellos que peinan canas o que lucen su calva con orgullo. ¿Se acuerdan de la Semana Santa de hace unos cuantos años? No les voy a contar una de ciencia-ficción. No. Estaba muy mal visto siquiera ir a la carnicería, pues tal día como hoy era vigilia [Divendres Sant]. Una idiotez, pues no sé quién instauró como una ley que no se podía comer carne, tremendo pecado que los clérigos evitaban con la consabida mariscada mientras los pecadores de a pie caíamos en pecado mortal simplemente pensando en un buen bocadillo de chorizo ó jamón.

Con el nacional-catolicismo en el poder, las siniestras procesiones eran la "diversión" a la que tocaba asistir, y donde no te podías ni reír al ver los "pasos" escenificando la historia de un supuesto hijo de Dios al que su padre envió al mundo para tener una vida "complicada" en Judea, darse unos cuantos baños de masas, hacer unos supuestos milagros, ser delatado por uno de sus discípulos ante el ejército de ocupación (los romanos) juzgado en público, sin abogado defensor, y declarado culpable por la masa, que jaleó la libertad de un truhán local, Barrabás, dejando que Poncio Pilatos se lavara las manos y dejara que los sanguinarios legionarios no sólo hostiaran al nazareno en cuestión, sino que lo crucificaran. Qué bonita historia. Qué padre tan ejemplar el tal Dios. Lo más grave es que una historia tan triste se convirtiera en una religión que desde hace dos mil y pocos años ha sido motivo de guerras en las que hombres han matado a hombres en nombre de un personaje que, teóricamente, vino al mundo para salvarnos. Lo que yo me pregunto desde que decidí desmarcarme de esta historia: "¿Salvarnos de qué?

Dicen que la teología es una ciencia o disciplina imposible de entender, pues el tal Dios es tan sumamente perfecto, que no hay quien lo entienda. Al menos, yo, no.

Aquesta adreça de correu-e està protegida dels robots de spam.Necessites Javascript habilitat per veure-la.

Antón Miralles

Bilbao, 1954. Resultó ileso tras pasar más de diez años en un colegio de jesuitas, la mili obligatoria en el moro, un par de decenas de años en la banca y otro Antondecenio en varias profesiones honestas. Deportista voluntarioso, lector empedernido, viajero entusiasta, melómano -rock setentero principalmente- y ateo gracais a Dios. Dni a parte, el único carnet que ha llevado alguna vez ha sido el de socio del Athletic Club de Bilbao. Integrante de los tristemente célebres "cinco millones", ha comenzado a escribir para labrarse un futuro próspero y recolectarse algo de "fondos" para la vejez, que está a la vuelta de estas páginas. Su único propósito es entretener, dice. Las obras maestras ya las han escrito otros.

L'article té 256 lectures

Biar Digital no subscriu necessàriament les opinions dels seus col·laboradors i col·laboradores.

Pots enviar els teus escrits juntament amb alguna fotografia a Aquesta adreça de correu-e està protegida dels robots de spam.Necessites Javascript habilitat per veure-la..

(Aquesta informació es publica gràcies al suport dels nostres anunciants, i als subscriptors i subscriptores, que amb el seu suport econòmic i periodístic són la clau perquè Biar Digital continue amb el seu treball diari. Si podeu contribuir fent-vos subscriptors/es per una xicoteta quota de 3 € al mes a fer de Biar Digital un mitjà encara més independent i de més qualitat, vos demanem que ho feu en aquesta pàgina).